A.N.I.M.A.L. - 30 años en el campo de batalla

Hay discos que envejecen y otros simplemente atraviesan el tiempo. En 1996, A.N.I.M.A.L. editaba "El Nuevo Camino del Hombre", un álbum que terminó convirtiéndose en uno de los trabajos fundamentales de la música pesada argentina. Treinta años después, aquellas canciones volvieron a sonar completas, en el mismo orden en que fueron publicadas, frente a un Teatro Flores agotado y con varias generaciones compartiendo un mismo ritual.
Con un venue repleto de gente hasta el nivel superior, el aire se hizo espeso, el calor, la humedad y las cervezas (entre otras cosas) circulaban en las rondas de amigos/familia que aguardaban que fuera la hora señalada para que el trío diera rienda suelta a la locura.
En el recinto se mezclaban aquellos que habían descubierto a A.N.I.M.A.L. durante los años noventa con nuevas generaciones que llegaron a esas mismas canciones mucho tiempo después. Treinta años pueden cambiar muchas cosas. Las canciones, aparentemente, no. Algunos ya no tienen el pelo que tenían entonces. Otros llegaron con hijos. Muchos acumulan alguna panza producto del paso del tiempo. Pero cuando comenzaron a sonar esas canciones, la edad pareció quedar suspendida.
De punta a punta
Cuando arrancaron los primeros acordes de "Guerra de Razas", Flores explotó. Y desde ahí no paró. La decisión de tocar "El Nuevo Camino del Hombre" completo y en orden original fue exactamente la correcta: no como ejercicio de nostalgia sino como reivindicación de un trabajo que en 1996 cambió algo en la música pesada argentina y que suena igual de urgente.
Los temas se fueron sucediendo uno tras otro con el público completamente adentro desde el primer segundo. Giménez se tomó momentos entre canciones para contar algo de cada tema, recordar el contexto en que fueron grabados, compartir su propia sorpresa al ver lo que ese disco terminó generando con el tiempo. Sin poses, sin discursos armados. Como siempre.
Hubo dos menciones que la gente agradeció especialmente. La primera, para Martín Carrizo, baterista de aquella formación que grabó el disco — ovación generalizada, merecida. La segunda, para Marcelo "Corvata" Corvalán, quien había sido invitado pero no pudo participar por otros compromisos. "Él se lo pierde", agregó el vocalista con una sonrisa. Esos momentos también son parte del show.
"Lejos de Casa" y "Sol" fueron dos de los picos emocionales del primer bloque antes de que "Chalito" cerrara la primera hora de show.
El resto de la historia
Terminado el disco, la noche todavía tenía mucho para dar. Un set de DJ preparó el terreno para la segunda hora, y lo que vino fue un repaso por cuatro décadas de carrera.
"Combativo" abrió la segunda parte, seguida por "Loco Pro", "Gritemos para No Olvidar", "Revolución" y "Latino América". La respuesta fue exactamente la que podía esperarse. La banda ya no estaba celebrando solamente un disco. Estaba celebrando una historia compartida con quienes estuvieron desde el principio y con aquellos que se incorporaron mucho después.
"Legado", el único tema del disco homónimo del año pasado, demostró que la banda no vive solo del pasado. "Fuerza para Aguantar" — la versión en castellano de "Strength to Endure" de Ramones — energizó a una sala que ya estaba al límite. "Barrio Patrón", "Solo por Ser Indios" y "Familia (Es la Oportunidad)" siguieron sumando.
Como regalo adicional y fuera de lista sonó "Fin de un Mundo Enfermo" a la que se le pegó "Milagro" para cerrar la lista principal antes de que llegara lo que todos esperaban.
El clamor popular
Andrés había bromeado durante toda la noche con que "Cop Killer" no estaba permitida. Que no iban a tocarla. Que mejor ni preguntar. El Teatro no le creyó ni una vez. Y cuando finalmente arrancó el riff del cover de Body Count, arrancó la carnicería, el pogo se abrió en dimensiones que no se habían visto hasta ese momento dándole un toque de violencia (de la sana) a una noche perfecta.
A.N.I.M.A.L. volvió a demostrar algo que ya conocemos: los años de escenario pesan, pero también enseñan. La banda estuvo ajustada, potente, con una mezcla que permitió disfrutar cada instrumento con claridad y el público, por su parte, hizo lo suyo y nos fuimos felices para casa!!
Agradecemos a Paula Alberti por la acreditación y a Facu (@shots.by.far) por las fotos, gentileza de Vientos de Poder




