Amaranthe & Visions of Atlantis - Sinfonía Pirata

El Teatrito fue escenario del regreso de dos agrupaciones realmente amadas por el público argentino: Amaranthe y Visions of Atlantis, con la apertura de los locales Viatorem Astra. Tres propuestas con fuerte protagonismo femenino en las voces, más el agregado de voces masculinas en el caso de ambas bandas internacionales.
El público se acercó en gran número a pesar de que en el mismo momento Dream Theater se presentaba en el país, lo que demostró que hay gustos diversos y espacio para toda audiencia. Una noche que tuvo de todo: piratas, estética futurista, tres cantantes sobre el mismo escenario y el cansancio acumulado de propios y ajenos pero con la alegría de ver y oír buena música.
Viatorem Astra abrió la velada con una presentación sólida, efectiva y bien recibida. Quince minutos sobre las tablas y tres canciones bastaron para recibir los aplausos cálidos de quienes ya se encontraban en el venue.
Durante la espera que siguió, mientras se charlaba con colegas y espectadores ocasionales, los integrantes de Visions of Atlantis se mezclaron entre el público dirigiéndose al camarín para prepararse para dar otro set demoledor. Un gesto de cercanía que anticipaba lo que vendría. El sexteto internacional — con integrantes austriacos, italianos y franceses — ya había dado cátedra en su visita anterior a Uniclub, y aquella noche tenía todo para confirmar esa impresión.
Los integrantes fueron ocupando su lugar. Michele con una estética que recordaba directamente a Jack Sparrow, Clémentine con su vestido rojo y el resto de los músicos de negro. La imagen lo decía todo antes de que sonara la primera nota. Abrieron con "To Those Who Choose to Fight", del álbum Pirates II – Armada, y desde ese momento la propuesta fue tan musical como teatral. La química entre ambos vocalistas fue evidente desde el principio, destacándose en "Clocks". A medida que el show avanzaba, cada canción se disfrutó más que la anterior y el "olé olé olé visión, visión" no podía faltar.
En "Pirates Will Return" invitaron al público al ya infaltable remo colectivo antes de despedirse con la majestuosa "Melancholy Angel".
De la travesía pirata pasamos a un entorno completamente distinto: futurista, dominado por la estética de The Catalyst, su último disco, que los trajo por cuarta vez a la Argentina.
Mikael Sehlin con su registro agresivo y gutural — de lo mejor de la noche —, Nils Molin en las voces limpias y Elize Ryd aportando potencia melódica y sinfónica. El sonido que han construido a lo largo de su carrera es una verdadera fusión: elementos electrónicos, sintetizadores, pasajes sinfónicos, power metal y tintes pop, sin perder potencia.
Una propuesta difícil de encasillar en una sola etiqueta que puede “saturar” al oyente que no está inmerso en la propuesta de la banda al recibir tantos estímulos de golpe. El setlist fue pensado para que los tres cantantes lucieran sus técnicas: solos, dúos y la dinámica completa de las tres voces sonando al unísono.
Un viaje sin respiro por toda la discografía. "Digital World" y "Maximize" transformaron el lugar en una fiesta de coros y brazos levantados. "The Catalyst" y "Chaos Theory" demostraron que las canciones nuevas están construidas para el directo.
Si bien Amaranthe tuvo menor interacción con el público en comparación a las bandas anteriores, Elize Ryd agradeció en cada intervención el apoyo de los presentes, que, aunque no llenaron el lugar se hicieron sentir con una energía que el sexteto sueco supo capitalizar en cada momento del show.
"Drop Dead Cynical" puso el broche del show sellando una noche cargada de emoción y adrenalina. Cuatro shows consecutivos, poco sueño, jornada laboral de por medio y aún así la música se impuso sobre cualquier cansancio.
El Teatrito volvió a demostrar que su formato íntimo potencia cualquier propuesta que pise sus tablas. Tres bandas con estilos distintos que convivieron en la misma noche sin fricciones. Viatorem Astra cumplió, Visions of Atlantis dio cátedra una vez más y Amaranthe confirmó por qué siguen siendo una de las propuestas más singulares del metal contemporáneo.
Gracias a la familia Icarus Music por la acreditación y a Martin Darksoul por la foto de portada.
