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Ash (Nargaroth): " El black metal moderno carece de autenticidad"

22 DE JUN DE 2026POR RIFF INFORMATIVOENTREVISTAS
Ash (Nargaroth): " El black metal moderno carece de autenticidad"
El regreso de Nargaroth: Ash nos habla de Apocalyptic Steel, la muerte de la autenticidad y el dolor del destierro Tras su demoledor paso por Buenos Aires, donde dejó un show memorable, conversamos con Ash, el cerebro detrás de Nargaroth. En la víspera del lanzamiento de su próximo álbum, Apocalyptic Steel, nos alejamos de las típicas preguntas de prensa para desmenuzar la verdadera esencia de este trabajo. Lo que encontramos fue una charla cruda, honesta y sin filtros sobre el metal, la tecnología y la pérdida de identidad. Una oda al metal puro frente a la falsa madurez de la escena Al indagar sobre la esencia lírica y musical de su nuevo material, Ash es tajante. Aunque inicialmente planeaba un rumbo diferente, la realidad terminó colándose en las sesiones de grabación. Su objetivo principal era concebir un álbum directo, despojado de pretensiones filosóficas o intelectuales. "La esencia de mi último álbum se describe mejor como metal puro y duro. Quería un álbum directo, sin enfoques filosóficos ni reflexiones profundas. Solo lo logré parcialmente: unas tres canciones reflejan mis luchas personales, cómo superé esas dificultades y mis pensamientos al respecto. El resto es, en su mayoría, un tributo a todas las bandas que encendieron mi pasión por el metal hace mucho tiempo. Temas como 'I Drink Alone', 'Dresden', 'Requiem Germania' y 'Man of Mayhem' tocan batallas internas y la dualidad que todos enfrentamos. Quiero la libertad de crear canciones que sean, a falta de una palabra mejor, aburridas. Canciones sin un significado profundo, que no pretendan ser educativas ni maduras." Esta postura nace de un profundo hartazgo hacia las corrientes actuales del género. Para el músico alemán, los últimos diez años han visto proliferar un Black Metal pretencioso, críptico y supuestamente de élite que, en la mayoría de los casos, no es más que una fachada vacía. Confiesa que llegó a un punto donde le espanta cualquier cosa que se tome demasiado en serio dentro del metal, ya que él jamás buscó salvación o guía en esta música, sino una banda sonora para sus dolores o una distracción. Sabe, además, que la recepción de este nuevo disco dividirá las aguas: si el oyente busca el sonido tradicional de Nargaroth, no encontrará consuelo; pero si tiene una mentalidad más amplia, sabrá apreciar su carácter. El refugio en la nostalgia y el desprecio por las bandas modernas Es inevitable notar que rescatar un proyecto concebido originalmente en 2014, con un marcado tinte de Heavy Metal clásico, denota una fuerte dosis de nostalgia. Ash no esquiva esta observación y asume su desconexión voluntaria con el presente, revelando que practica una abstinencia casi total de la escena Black Metal actual desde hace casi dos décadas. "Soy una persona bastante nostálgica y mi percepción suele mirar hacia el pasado, lo que me impide avanzar o adaptarme a un mundo cambiante. Al revisar estas viejas grabaciones me reconecté con emociones y esperanzas de ese momento. El género ya no me da lo que alguna vez busqué; no me conecto con cómo se presenta ni con los temas líricos que se promueven. Además, no puedo relacionarme con ningún músico de black metal moderno: en mi opinión, carecen de personalidad, autenticidad y carisma. El uso de capuchas y disfraces para ocultarse hace que no puedas conectar con ellos en el escenario. Como dijo un amigo mío, 'el ojo también escucha'. Cubriéndose por completo, ocultan sus cualidades promedio o irrelevantes. Los ves en el escenario y parecen sólidos, pero en el backstage me sentí como en un campamento juvenil con progresistas que, por su contextura física, me hacían dudar de si sobrevivirían al invierno. En mi percepción, simplemente no eran hombres." Su postura ante la industria es firme: jamás se adaptará a las exigencias del mercado actual ni consumirá lo que es popular solo para inflar el estatus de su banda. Prefiere equivocarse, pero haciéndolo bajo sus propios términos, con pureza y convicción. La amenaza de la Inteligencia Artificial en la composición La tecnología avanza y hoy herramientas como la Inteligencia Artificial son capaces de replicar la crudeza del sonido de los noventa en cuestión de segundos. Al plantearle si esto representa la muerte del arte o una revalorización del error humano, Ash destruye cualquier ilusión futurista: la IA no es una amenaza venidera, es una realidad presente en los estudios actuales. "¡No podemos hablar del futuro de las herramientas de IA para la composición en el black metal porque ya se están usando! Un grupo enorme de bandas ya la utiliza, por ejemplo, con la aplicación Suno. Lo vi de primera mano: alguien tararea una melodía desafinada en su teléfono, o le mete a la app una grabación de ensayo, y la aplicación te crea varias composiciones con calidad de estudio. Le agregan letras tipeando, explican el estilo vocal y musical que buscan, y la app te escupe una canción completa que suena bien. Incluso si las bandas no plagian directamente estas canciones de IA, ya las usan para inspirarse, sacar fragmentos o melodías que luego replican en el estudio. La IA ya se está quedando con la parte más importante: la composición creativa que hace que un tema o un álbum sea único y personal. Cuando está bien mezclado, jamás vas a notar la diferencia." Redes sociales, la cultura de la cancelación y el mito del aislamiento El disco incluye piezas como 'I Drink Alone', una canción que abraza el aislamiento en una época hiperconectada. Ash explica que el tema retrata la realidad de muchos hombres rotos por las dinámicas modernas de citas, atrapados en la autocompasión y repitiendo errores del pasado. Ante la contradicción de cantarle a la soledad mientras se depende del algoritmo para difundir su arte, el músico ve a las redes sociales simplemente como un mal necesario para mantener el engranaje funcionando, asegurando que el verdadero secreto reside en aprender a ignorar el ruido, los fragmentos sobrecargados y la búsqueda constante de afecto o indignación que impera en internet. Esta misma indiferencia la aplica al ser consultado sobre si teme a la cultura de la cancelación en tiempos de hipervigilancia moral, considerando el carácter militar y belicoso de algunas composiciones de este nuevo álbum. "No pretendía provocar nada en nadie. Quería un álbum con poca o ninguna introspección, y creo que en su mayoría lo logré. Si la gente se enoja, se ofende, se decepciona o simplemente piensa que es una mierda, es su prerrogativa, no la mía. Las abejas no pierden el tiempo explicándole a las moscas por qué la miel sabe mejor que la mierda." El dolor del destierro y la muerte del espíritu rural Uno de los puntos más íntimos de la charla surge al desmenuzar la letra de 'Requiem Germania', donde se autodefine como un eterno caminante (ew'ger Wandersmann). Habiendo vivido en países tan diversos como México, Canadá, Vietnam y Estados Unidos, Ash confiesa que su constante necesidad de distancia fue una vía de escape para huir de una vida que sentía insignificante en su tierra natal, donde sus fantasías eran recibidas con miradas condescendientes. Su partida definitiva de Alemania en 2015 no fue casual; fue una huida de un entorno que empezó a sentir hostil y ajeno. "La gente me dice que dramatizo, que si prefiero la vida rural aislada me mude a un pueblo o al bosque. Pero no entienden que no se trata solo de vivir una vida rural, sino de extrañar el espíritu rural, y eso también está desapareciendo. En Alemania, los pueblos donde crecí eran comunidades. Hoy en día están gentrificados. Los viejos dueños de las granjas murieron, a sus hijos no les interesa esa vida y venden las propiedades. Como la gente local no puede pagarlas, llega gente de las ciudades (banqueros, empresarios, arquitectos), compran las casas y las remodelan en feas piezas de modernidad. Tienen una mentalidad urbana, solo van ahí a dormir. No interactúan con los aldeanos ni conocen su forma de vida. Además, traen consigo sus valores políticos, los mismos que causaron las circunstancias de las que huyeron en primer lugar. En vez de aprender de esos errores, imponen estas ideas 'woke' o vanguardistas a todos, llamándonos 'retrógrados'. La cultura del pueblo está muerta. Detesto todo. Busco el aislamiento, no la soledad. Ya veré qué hogar llamaré mío y cuál extrañaré." El lazo inquebrantable con Argentina Para finalizar el encuentro, y desmarcándose por un momento de la crudeza de sus reflexiones, Ash dedicó unas palabras de genuino agradecimiento al público local, rememorando el lazo que lo une con sus seguidores en esta parte del mundo: "¡Muchas gracias! Tuvimos un gran concierto en Argentina este año, y realmente disfruté muchísimo el largo meet-and-greet afuera del predio después del show. Recibí muchísimo afecto de mis fanáticos y de los metalheads locales." Apocalyptic Steel se perfila como un trabajo incómodo para los tiempos que corren: un álbum rudo, directo y nacido de la convicción de un artista que se niega rotundamente a comulgar con la modernidad.