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BLESSTHEFALL Y MEMPHIS MAY FIRE – FARMEANDO AURA

04 DE SEPT DE 2026POR RIFF INFORMATIVOCOBERTURAS
BLESSTHEFALL Y MEMPHIS MAY FIRE – FARMEANDO AURA

Hay géneros que cargan con el peso de las etiquetas ajenas. El metalcore fue durante años el primo incómodo del metal: demasiado melódico para algunos, demasiado accesible para otros. Pero el martes 25 de agosto, el Teatro Flores demostró lo contrario. La llegada de Blessthefall y Memphis May Fire dejó afuera la discusión y la Avenida Rivadavia tapada de tránsito; adentro solo existían el pit, el breakdown y una fanaticada dispuesta a darlo todo.

Con una sala a capacidad reducida, en la que se podía caminar con total libertad, siempre que uno esquivara las patadas voladoras, los brazos al aire y los saltos que convertían el pit en una competencia informal por ver quién farmeaba más aura, el teatro respiraba con espacio, pero la energía no tenía nada de vacía.

La previa local

La jornada arrancó con Idenia. Lamentablemente, solo pude ver los últimos dos temas, el tránsito cobró su peaje, pero alcanzó para notar que gozaron de buen sonido y una buena aceptación por parte de quienes sí pudieron llegar a tiempo.

Caso2 tomó el escenario a las 19:25 con su estilo enraizado en el metalcore local. Algunos acoples durante los primeros minutos no impidieron que la banda mostrara todo su potencial.

Cuando las bandas locales bajaron del escenario y un telón lo cubrió todo mientras se acomodaba lo necesario para los actos internacionales, los parlantes llenaban el silencio con lo que hubiera... incluso una cumbia de Los Pibes Chorros que arrancó más de una carcajada y varias miradas de incredulidad entre el público.

Blessthefall: energía pura

Blessthefall llegó a Buenos Aires por quinta vez (2009, 2010, 2015, 2024 y esta noche de agosto de 2026) y demostró que todavía tiene mucho por mostrar. Sin introducciones y con el pie apretando el acelerador desde el primer momento, la banda de Phoenix, con Beau Bokan al frente, dominó el escenario. Arengó, pidió movimiento y consiguió al instante la respuesta de los fanáticos.

Recorrieron canciones de casi toda su discografía, solo faltó material de To Those Left Behind (2015). Abrieron el set con “You Wear a Crown But You're No King”, del álbum Hollow Bodies (2013), y luego fueron sucediéndose “Cutthroat”, “Venom”, “40 Days...”, “Guys Like You Make Us Look Bad”, entre otras.

Lo que llamó la atención entre canción y canción fueron los constantes cambios de guitarra de Jared Warth, quien también intercambió roles con Bokan en “2.0/What's Left of Me” y demostró que también puede hacerse cargo de la voz principal.

Sobre el final del show, Jared bajó del escenario para tocar directamente entre el público, con el teatro cantando a su alrededor. Fotos, abrazos y una fanaticada extasiada mientras sonaba “Hey Baby, Here's That Song You Wanted”, que cerró el set tras cincuenta minutos y dejó a más de uno con ganas de más. Blessthefall se retiró una vez más de Argentina bajo una lluvia de aplausos y el cariño del pueblo core.

Memphis May Fire: doce años no son nada

Poco más de una década tuvo que esperar el público argentino para volver a tener a Memphis May Fire sobre los escenarios porteños. La última vez había sido en 2014, en una gira junto a Killswitch Engage, en aquel recordado show en el Teatro Vorterix. Esa deuda acumulada fue saldada cuando las luces bajaron y Matty Mullins apareció al frente.

El show de MMF tuvo otra dinámica: más contención, más control, pero no menos fuerza. Mullins alternó voces limpias y guturales con una solvencia que no dio señales de desgaste a lo largo de todo el set: diecisiete canciones que recorrieron distintas etapas de una carrera de casi veinte años en poco más de una hora.

Uno de los puntos a destacar fue que el sonido estuvo un escalón por encima de lo que el Teatro Flores suele ofrecer, un detalle que no es menor dadas las sobradas referencias que existen cada vez que una banda de metal toca en dicho venue.

La constante de ambos sets fue ver a muchos jóvenes (muy pocos superábamos los 35 años) agitar y hacer esos típicos bailes “karatekas” sincronizados, mientras otros se dignaban a filmar o sacar alguna foto de recuerdo.

Un set centrado principalmente en el álbum Shapeshifter, editado en 2025, con ocho canciones, pero en el que también hubo lugar para recorrer Remade in Misery con seis, Challenger con dos y aquel segundo álbum titulado The Hollow (2011) con una.

El show transcurrió con total normalidad y contó con un excelente juego de luces, aunque quizás se vio empañado por la demoledora performance previa, que había dejado la vara muy alta.

El saldo final

Dos bandas, dos registros distintos y una misma noche que funcionó. Blessthefall fue descarga directa. Memphis May Fire fue profundidad. El pit tuvo vida propia de principio a fin: había momentos en los que resultaba más hipnótico mirar esa masa de cuerpos que el propio escenario.

El Teatro Flores recibió a dos generaciones bajo el mismo techo: la que creció con estas canciones y la que las está descubriendo ahora. Que ambas respondieran con el mismo fervor dice algo sobre la vigencia de una música que nunca necesitó el visto bueno de nadie para existir.

Gracias a California Sun, Hellnoise Booking, a Juanma por la gestión, la predisposición y la confianza para dejarnos realizar esta cobertura y a Nico Cardinale por las fotos, gentileza de Nepenthe.