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RESEÑAS

Cryptic Shift - Overspace & Supertime

27 DE FEB DE 2026POR RIFF INFORMATIVORESEÑAS
Cryptic Shift - Overspace & Supertime
Cryptic Shift vuelve después de seis años con su segundo disco. El cuarteto de Leeds saltó a la escena en 2020 con "Visitations from Enceladus", 46 minutos de death/thrash progresivo y sci-fi que los posicionó como culto inmediato. "Overspace & Supertime" duplica la apuesta: 80 minutos, cinco temas, formato doble LP editado por Metal Blade Records. La formación actual es Alexander Bradley en voz y guitarra, Joss Farrington en guitarra (se sumó post-debut), John Riley en bajo y Ryan Sheperson en batería. El concepto transcurre en una realidad paralela al primer disco, con el protagonista "The Recaller" experimentando eventos y planetas del álbum anterior. La banda mezcla death metal progresivo, thrash técnico y jazz fusion bajo el término que ellos mismos acuñaron: "astrodeath". Las influencias son claras: Voivod, Nocturnus, Atheist y Cynic. Pero Cryptic Shift no copia, reinterpreta. La producción de Jack Helliwell y masterización de Greg Chandler logra ese sonido retro-futurista sin caer en la sobreproducción digital moderna. Suena crudo pero definido, denso pero respirable. Las guitarras empujan los límites con técnicas extremas y solos que recorren todo el mástil. La batería trabaja en hipervelocidad, el bajo hincha los momentos clave y Mike Browning de Nocturnus suma el theremin en el tema título. "Cryogenically Frozen" abre con collage sonoro: acordes de jazz entre pasajes prog y samples. A los dos minutos explota el thrash a mil RPM con voces ásperas. "Stratocumulus Evergaol" es el monstruo: 29 minutos, 6 movimientos, secuela directa de "Moonbelt Immolator". Al minuto 16 cae un riff thrash hiperfeliz con coros grupales que destroza todo. "Hyperspace Topography" es lo más accesible del disco, la misma incluye pasajes limpios y un thrash directo al mentón. "Hexagonal Eyes (Diverity Trepaphymphasyzm)" fue el primer single, resume todo el álbum en escala Opeth. 80 minutos de metal técnico y denso que no es para cualquiera. La era de atención reducida choca frontalmente contra un disco que exige concentración absoluta y múltiples escuchas. "Stratocumulus..." se divide en seis partes pero es imposible identificar dónde termina una y empieza la otra. Si hablamos del concepto narrativo, este es ambicioso: mezcla caracterización de novela ochentera con lenguaje sci-fi. No hay momento que se tome para la joda, si no conectás con la propuesta en los primeros diez minutos, los siguientes setenta te van a parecer una tortura china. Este es el disco de death metal progresivo a vencer en 2026, pero no va a convencer a todos. Es maximista hasta el hueso, teatral y técnico sin perder atmósfera. Cryptic Shift construye música del futuro edificando sobre los gigantes del pasado. Puede que no tome el mundo metal por asalto debido a su densidad, pero quienes se sumerjan en sus paisajes alienígenas encontrarán una experiencia más gratificante. No hay relleno, no hay repetición excesiva, no hay riffs flojos. La producción evita la digitalización moderna y suena a agujero de gusano desde los noventa al presente. Los pasajes de ambientación espacial apenas suman cinco minutos del total, el resto es thrash-death técnico de máxima calidad. El cuarteto se posiciona como la principal fuerza de death metal sci-fi de la era moderna. Si limpiaron todas sus ideas para despedirse o apenas están calentando motores, el tiempo dirá. Lo que queda claro es que "Overspace & Supertime" no se parece a nada de lo que salga este año. Recomendación máxima para quienes tengan paciencia y hambre de complejidad real.