Riff Informativo
COBERTURAS

Dogma - Placeres Oscuros

26 DE MAY DE 2026POR RIFF INFORMATIVOCOBERTURAS
Dogma - Placeres Oscuros
La nueva visita de Dogma a Buenos Aires vino cargada de una historia que excede lo musical. El proyecto surgido en 2023 bajo ese concepto de monjas satánicas y su metal melódico se vio sacudido en octubre de 2025 cuando tres de sus integrantes —la vocalista y dos guitarristas— anunciaron públicamente su salida, denunciando manipulación, maltrato y decisiones unilaterales por parte de la gestión. Ahí arrancó un fuego cruzado en redes sociales cargado con acusaciones por un lado, un comunicado oficial diciendo que nadie está por encima de la banda por el otro. La formación que pisó el Uniclub en el marco del Time to Be Free Tour era nueva. Las máscaras eran las mismas. Las monjas que las habitaban, no. Mientras el black metal sonaba por los altoparlantes y el Uniclub se llenaba de a poco, LS Vikingos tomó el escenario antes de lo esperado. El proyecto de Luciana Segovia —conocida por su paso por Circe— lleva poco más de un año de actividad y ya tiene algo claro: sabe lo que hace. Metal alternativo con machaques, potencia y canciones propias que se sostienen solas. Abrieron con "Narciso", siguieron con "Metamorfosis","Vikingo", y cerraron a pura potencia con "Sicario". Para destacar cada uno de los músico y sobre todo a Luciana al frente con esa energía que dejó sorprendidos a los que llegaron temprano. Llegaron, tocaron y dejaron huella. Diez minutos pasadas las 21, el telón se abrió y las cuatro sensuales monjas de la nueva formación tomaron sus posiciones. La estética intacta: face paint, portaligas, indumentaria oscura y una teatralidad que convierte cada movimiento en parte del show. "Forbidden Zone" abrió el set y desde los primeros compases algo no terminaba de encajar. La vocalista presente no era la misma que grabó el material de estudio y la diferencia vocal notaba. Lo que siguió fue una compensación constante: actitud, movimientos sensuales, poses provocativas e interacción visual con las primeras filas. Nixe, la conocida bajista, especialmente activa, tomó el rol de líder escénica tirando del show con muecas y presencia. "Feel the Zeal" y "My First Peak" sostuvieron la inercia antes de que "Banned" —ese tango que explota sobre el final— desatara a los presentes. "Fate Unblinds", el nuevo single, llegó con una introducción que funcionó mejor que lo anterior. El momento más inesperado vino con "Make Us Proud": Ivan Sención, ex vocalista de Jerikó y Watchmen, subió al escenario para aportar coros y se robó la atención de la sala. La balada "My Matricidal" bajó la intensidad de manera abrupta. Y el cover de "Like a Prayer" de Madonna fue recibido con risas cómplices y cuerpos moviéndose por todo Uniclub. Cien personas cantando a una monja satánica haciendo Madonna es una imagen que no se olvida fácil. Luego de un break, una persona encapuchada apareció sobre el escenario antes del cierre, mientras todo se preparaba para el tramo final. "Pleasure From Pain" cerró el bloque principal antes de que los bises llegaran con la energía que la noche necesitaba. "Father I Have Sinned" fue cantada y agitada desde el primer segundo con una devoción que no tenía nada de tímida. Hubo cosplay de monjas, una bandera argentina colocada sobre el kit de batería y los cantitos de "olé olé olé, Dogma Dogma" que completaron el cuadro mientras "The Dark Messiah" cerraba todo. Las monjas se retiraron sin mediar palabras ni foto final, la misa había llegado a su fin. Dogma tiene algo que pocas bandas logran: una identidad visual tan potente que genera su propia tracción. La polémica que las precede, la rotación de integrantes, el debate sobre playback y pistas pregrabadas, todo eso forma parte de una conversación que esta versión del proyecto todavía necesita cerrar. Lo que quedó claro esa noche en el Uniclub es que hay un público fiel, entregado y dispuesto a sostener el show con una energía que la banda debería aprovechar mejor. La propuesta tiene potencia pero esta versión necesita rodaje, especialmente en vivo. Cuando la ejecución y el concepto estén a la misma altura, Dogma va a ser difícil de ignorar.