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RESEÑAS

Evanescence - Sanctuary

05 DE JUN DE 2026POR RIFF INFORMATIVORESEÑAS
Evanescence - Sanctuary
El regreso de Evanescence tras cinco años de silencio discográfico plantea un dilema habitual para las bandas con un legado tan marcado: cómo mirar al futuro sin traicionar el sonido que las definió. Con Sanctuary, el grupo liderado por Amy Lee logra resolver esta ecuación entregando su trabajo más sólido y vital en casi dos décadas. Es un álbum que recupera la grandilocuencia gótica de sus inicios, pero añade un barniz contemporáneo que le sienta notablemente bien. Gran parte de la frescura del disco radica en la producción. La mano de Jordan Fish —exintegrante de Bring Me The Horizon— se percibe en la sutil pero constante introducción de texturas electrónicas y sintetizadores. Lejos de desvirtuar la esencia del grupo, estos detalles modernizan la propuesta y cubren los espacios vacíos con texturas de corte industrial. Canciones como la apertura "Beautiful Lie" o el sencillo "Who Will You Follow" demuestran que las guitarras pesadas y las bases programadas pueden convivir en perfecta armonía. El pilar indiscutible del trabajo sigue siendo, por supuesto, la voz de Amy Lee. En esta entrega, la cantante opta por transitar más su registro medio, una decisión que aporta un tono de madurez y serenidad antes inédito. Sin embargo, cuando la intensidad lo requiere, su capacidad operística se despliega con la fuerza de antaño. El ejemplo más claro está en "Self-Destruct", un corte agresivo que funciona como un viaje directo a la energía de sus primeros años. El balance del álbum encuentra su contrapeso en las baladas a piano y cuerdas, un terreno donde la banda siempre ha destacado. Temas como "How Do I Heal" y "Forever Without You" remiten inevitablemente a la fragilidad desnuda de clásicos históricos como "My Immortal". Son composiciones donde el dramatismo y la vulnerabilidad se convierten en el centro de la escena. Quizás el único punto vulnerable de Sanctuary sea cierta dispersión en su tramo intermedio, donde la experimentación con samples y ritmos entrecortados interrumpe momentáneamente la cohesión general. A pesar de estos ligeros desniveles en el ritmo, el resultado global es indiscutible. Evanescence ha firmado un álbum honesto que abraza su pasado con orgullo mientras se anima a explorar terrenos nuevos. Un regreso que no solo cumple con las expectativas, sino que las supera.