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ENTREVISTAS

Federico Ayala (Demiurgo)

01 DE FEB DE 2026POR RIFF INFORMATIVOENTREVISTAS
Federico Ayala (Demiurgo)
Formada en Buenos Aires, Demiurgo se presenta como una banda de black metal con un enfoque centrado en la construcción atmosférica, que incluye una ejecución técnica al servicio de la tensión y la crudeza. Editaron su álbum debut, Dark Feeling, material que fue presentado en distintos escenarios del circuito local y que les permitió compartir escenario con bandas internacionales de gran calibre. En la actualidad, el grupo se encuentra trabajando en una nueva etapa compositiva con la intención de profundizar su propuesta y proyectarla hacia nuevos escenarios. Hablamos con Fede, guitarrista y voz, para conocer el presente y los próximos pasos de una banda que sigue abriéndose paso dentro del black metal argentino. ----------------------------------------------------------------------------------------- El nombre Demiurgo tiene una fuerte carga filosófica. ¿Cómo se traduce ese concepto en su música y en sus letras? El nombre no es solo un adorno, es nuestra declaración de principios. En la filosofía gnóstica, el Demiurgo es el arquitecto de un mundo material imperfecto y caótico. Traducimos esto creando estructuras musicales que se sienten como una construcción masiva, pero llena de grietas y oscuridad. Dark Feeling suena profesional para ser un debut emergente. ¿Qué sacrificaron para alcanzar ese estándar de audio? Sacrificamos la comodidad y, en gran medida, la salud mental. No quisimos caer en el cliché del "lo-fi" descuidado solo por ser emergentes. Horas de sueño, recursos personales y descartamos tomas que otra banda habría dado por buenas. El mayor sacrificio fue el ego: tuvimos que despedazar canciones que amábamos y volverlas a armar hasta que el sonido no solo fuera profesional, sino que transmitiera esa opresión sonora que buscábamos. Muchas bandas de black metal se apoyan en el anonimato. ¿Creen que la exposición les resta o les suma mística? Nos da igual exponernos, bajo el escenario y lo cotidiano. A la hora de dar un show, elegimos ocultar nuestros rostros porque en Demiurgo la individualidad no tiene relevancia ante el mensaje. Ocultamos nuestras caras porque el verdadero monstruo es el ser humano; no queremos que el público se distraiga con rasgos personales, sino que se enfrente a la sombra colectiva de nuestra especie. El anonimato aquí no es un juego de misterio, es una declaración: el horror no tiene un nombre propio, está en cada uno de nosotros. ¿Cómo equilibran la técnica musical con la crudeza emocional que exige el black metal? Es un equilibrio constante sobre la cuerda floja. La técnica es la herramienta, pero la emoción es el fin. No nos interesa el virtuosismo vacío; usamos la complejidad técnica para generar tensión y ansiedad en el oyente. Si un pasaje requiere ser sucio y primitivo para transmitir dolor, sacrificamos la limpieza técnica sin dudarlo. El Black Metal debe sentirse como una herida abierta, y a veces para lograr eso, el instrumento tiene que sonar al borde del colapso. ¿Se sienten parte de una escena colectiva o prefieren un camino más independiente? Respetamos lo que otros están construyendo, pero Demiurgo camina por su propio sendero. Aunque valoramos la camaradería, preferimos la independencia absoluta para no viciar nuestro sonido con las tendencias de "la escena". No buscamos encajar en un molde colectivo; preferimos ser una entidad solitaria que, si acaso, se encuentra con otras en el camino por afinidad artística, no por compromiso social. Luego de compartir escenario con bandas como Mgla, Watain, Asagraum o Gorgoroth, ¿hubo alguna experiencia que los haya hecho replantear algo a nivel musical? Más que hacernos replantear el "qué" tocamos, nos hizo perfeccionar el "como". Ver de cerca su disciplina y la atmósfera que logran crear nos reafirmó que el Black Metal no es solo música, es un ritual. Nos impulsó a ser más meticulosos con nuestra propia puesta en escena y a entender que el silencio y la tensión son tan importantes como la distorsión. ¿Demiurgo trabaja con un eje lírico definido o cada canción plantea un universo propio? En nuestro primer disco, el eje que nos mueve es el respeto por el legado musical. Nuestras letras y composiciones funcionan como un homenaje a la visión de Jon Nödtveidt y la figura de Dead. Nos enfocamos en rescatar esa atmósfera gélida y esa honestidad interpretativa que ellos proyectaban sobre el escenario y en el estudio. No buscamos crear conceptos abstractos, sino mantener viva la fuerza de ese sonido: la elegancia oscura de Dissection y la crudeza que Dead aportaba a la música. Cada canción es un universo propio, pero todas están impregnadas de esa herencia. Para nosotros, lo musical es inseparable del tributo a quienes sentaron las bases de lo que hoy es nuestra identidad sonora. Para quienes todavía no escucharon a Demiurgo, ¿por qué creen que deberían darles una oportunidad? Porque no buscamos ser "una banda más de género". Demiurgo es para quienes buscan honestidad brutal y profundidad. Si estás cansado de las producciones genéricas y buscas música que se sienta como una colisión entre lo visceral y lo espiritual, aquí vas a encontrar un refugio. No ofrecemos entretenimiento, ofrecemos una experiencia de introspección. Si pudieran armar un show soñado con tres bandas (vivas o muertas) ¿quiénes serían? Te podria agregar dos bandas, (mencionadas en nuestro primer disco), porque hemos tocado con bandas muy soñadas jaja. Personalmente, si pudiéramos romper las barreras del tiempo y el espacio, nuestro ritual ideal sería con: Dissection y Mayhem (con Dead) ¿Qué viene en el universo Demiurgo? Viene una etapa mucho más cruda y técnica. Vamos a profundizar en la oscuridad humana, el miedo a morir y lo miserables que podemos ser cuando nos enfrentamos a nuestra propia insignificancia. El futuro de Demiurgo es llevar ese mensaje de vacío y desolación a nuevos escenarios, consolidando composiciones que reflejen que no hay salida, solo la cruda realidad de nuestra propia decadencia.