Jeriko - Una Noche Imposible de Olvidar

Hay noches que arrancan con incertidumbre y terminan demostrando que el heavy metal siempre encuentra la manera de imponerse. El sábado 4 de julio, mientras gran parte de la atención estaba puesta en el Mundial y el frío invitaba más a quedarse en casa que a salir, El Teatrito fue llenándose de a poco para recibir una nueva producción de Icarus Music. La convocatoria fue creciendo con el correr de los minutos hasta conformar un muy buen marco para acompañar a Jerikó en la presentación oficial de Imposible Olvidar, el disco en vivo registrado sobre ese mismo escenario.
La apertura de la tarde/noche quedó en manos de Abeydon, una banda que lleva dos décadas peleándola dentro del under nacional y que volvió a demostrar por qué sigue vigente. Darío Achcar es de esos cantantes que no conocen otra forma de subirse a un escenario que no sea dejándolo absolutamente todo. Recorrió cada rincón de las tablas, buscó constantemente la respuesta del público y sostuvo un show intenso de principio a fin. El cierre con No Me Detendré, tema que da nombre a su (hasta ahora) único trabajo de estudio, terminó funcionando como una invitación para que quienes todavía seguían ingresando al recinto comenzaran a meterse definitivamente en clima.
Muchas veces, cuando hablamos de heavy metal argentino, caemos automáticamente en los nombres de siempre. Y está bien que así sea porque marcaron una época. Pero también existen bandas que siguen construyendo desde hace años un camino propio y que merecen mucha más atención de la que reciben.
Lo de Moral fue exactamente eso. La gran sorpresa de la noche, al menos para este cronista.
Con una propuesta que toma elementos del heavy tradicional y algunos pasajes mucho más pesados, el cuarteto ofreció uno de esos shows que obligan a preguntarse dónde estuvo escondida una banda durante tanto tiempo. Su cantante fue un verdadero maestro de ceremonias. Vestido con una especie de parka con capucha, lentes rojos, un bastón y guantes con uñas metálicas, manejó cada momento del set con una presencia escénica difícil de ignorar. Pasó de registros agudos filosos a otros más agresivos con absoluta naturalidad mientras el resto del grupo sostenía un nivel instrumental realmente alto.
El cierre del set dejó otro gran momento cuando mezclaron una de sus composiciones con "Immortal Sin" de Fight. Los que reconocieron inmediatamente aquellos acordes lo celebraron con una sonrisa cómplice. Una banda para seguir muy de cerca.
Cuando llegó el turno de Jerikó, la respuesta del público ya era completamente distinta. La sala había tomado color y la ovación inicial dejó en claro que la presentación de Imposible Olvidar era mucho más que la excusa para un nuevo recital. Era la celebración de una banda que, después de más de treinta años de historia, parece haber encontrado un nuevo impulso desde el regreso de Juan Soto a la voz.
El sonido fue potente, equilibrado, aunque por momentos se le vió a Marcelo Bracalente gesticular y avisar que su retorno no estaba cumpliendo con su rol de manera óptima pero desde el público prácticamente no hubo nada para reprochar.
El repertorio recorrió distintas etapas de la carrera del grupo, combinando clásicos con composiciones más recientes como "No Es Suficiente" y "Mal Herido", mientras que el flamante lanzamiento en vivo tuvo naturalmente un lugar protagónico durante toda la noche.
Uno de los momentos más celebrados llegó con "Reventado", interpretado junto a Daniel Medina, de Tren Loco/In-Dios. Más adelante aparecería otro de los grandes invitados de la noche: Iván Sención, quien volvió a compartir escenario con la banda para cantar "Ardiendo en el Cielo" y "Nada en Vano", generando uno de los pasajes más emotivos del concierto.
Entre los presentes también pudo verse a Pato Strunz, siguiendo atentamente el recital desde uno de los laterales del escenario, otro detalle que habla del respeto que Jerikó continúa despertando dentro de la escena nacional.
Antes de despedirse, la banda dejó una noticia que seguramente ilusiona a sus seguidores: ya trabajan en un nuevo disco de estudio. Más que una promesa, sonó como una declaración de principios. Porque si algo quedó claro durante esta presentación es que Jerikó no vive de la nostalgia. Sigue mirando hacia adelante sin perder de vista las raíces que construyeron su historia.
Desde Riff Informativo queremos agradecer a Icarus Music por invitarnos, una vez más, a formar parte de otra gran noche de metal, y a Martín Cataldi, cuyas fotografías vuelven a reflejar todo lo que ocurrió arriba del escenario
