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LANDMVRKS, de pies a cabeza

06 DE SEPT DE 2026POR RIFF INFORMATIVOINFORMES
LANDMVRKS, de pies a cabeza

LANDMVRKS nació en Marsella en 2014. Aunque en realidad no arrancó como LANDMVRKS. Arrancó como Coldsight, una idea de Florent Salfati y Nicolas Soriano. Y acá va lo curioso: Salfati ni pensaba en cantar, quería ser el guitarrista. Pero no encontraban a nadie que encajara como vocalista, así que terminó agarrando el micrófono él mismo. Básicamente porque no había otra opción. Y esa decisión de emergencia terminó siendo, con el tiempo, lo que más los define: la forma en que mezcla screams, guturales, partes limpias y hasta rapeo en una misma canción.

Cuando se sumó Nicolas Exposito en guitarra, cambiaron el nombre a Landmarks. Después ajustaron la grafía y quedó LANDMVRKS, como los conocemos ahora. Vienen de una escena francesa que nunca tuvo mucho protagonismo en el metalcore mundial, siempre a la sombra de Estados Unidos e Inglaterra. Y desde ahí, de a poco, se hicieron un nombre propio hasta terminar siendo una de las bandas europeas más importantes de su generación.

La banda hoy la forman Salfati en voz, Nicolas Exposito en guitarra principal, Paul Cordebard en guitarra rítmica, Rudy Purkart en bajo y Kévin D'Agostino en batería, que entró en 2019 cuando se fue Soriano, el cofundador. Un dato que explica bastante: Salfati y Exposito saben de ingeniería de sonido, así que se metieron ellos mismos en la producción de sus primeros trabajos. Tenían el control total de cómo sonaba la banda antes incluso de firmar con un sello.

En cuanto a lo musical, nunca les alcanzó con la fórmula típica del metalcore. Meten hardcore punk, nu metal, djent, hip-hop, partes melódicas, cambios de ritmo todo el tiempo dentro de una misma canción. Sus fans le pusieron un nombre a eso: el "Marseille Touch". Básicamente la influencia de su ciudad, que se nota en el flow y en las partes rapeadas de Salfati. No es algo típico del género. Y esto no pasó de golpe, se fue armando disco tras disco.

Arrancaron con Hollow en 2016. El debut. Todavía con las raíces del melodic hardcore bien marcadas: rápido, directo, sin mucha vuelta. Se nota bastante Architects, algo de Hundredth, y algún guiño al djent. Dos años después sacaron Fantasy (2018), ya con el sello alemán Arising Empire. Ahí es donde empiezan a armar lo que hoy es su sonido de siempre: metalcore con energía, coros pegadizos, screams fuertes y breakdowns que pegan. Sumaron algo de nu metal, se nota Bring Me the Horizon, A Day to Remember. Le fue bien con la crítica y los terminó de poner en el mapa como una de las bandas francesas con más proyección de todo el metalcore europeo. De ese disco quedaron temas como "Scars", "Blistering", "Reckoning" y "Wake Up Call", que todavía tocan en vivo mezclados con lo nuevo.

Pero el disco que realmente los cambió fue Lost in the Waves, en 2021. Ahí es cuando la banda pega el salto de verdad: más público, giras internacionales, festivales grandes. Llegaron al Top 20 en Alemania. Después sacaron una edición deluxe con invitados de Stray from the Path, Chunk! No, Captain Chunk! y Resolve, y salieron de gira por Estados Unidos. De ese álbum salió "Lost in a Wave" (que en realidad ya había salido como single en 2020, y terminó siendo su canción más reconocible), "Rainfall" (que suelen usar para cerrar los shows) y "Self-Made Black Hole", que es de esos temas que sí o sí van a estar en el setlist.

Y el disco más nuevo, hasta ahora, es The Darkest Place I've Ever Been, de 2025. Su cuarto álbum. Suena más oscuro, más personal, más arriesgado. Una banda que después de más de diez años sigue sin quedarse quieta. Guturales que recuerdan a Comeback Kid o a Knocked Loose, mezclados con partes melódicas que tiran para el lado de Chester Bennington. Pasan del hardcore al hip-hop sin que se sienta raro. Y en el fondo siguen sonando a Marsella, una ciudad que antes de LANDMVRKS casi no aparecía en el mapa del metalcore.