Masacre - Death Metal bien Hijueputa

Hubo una vez en que el death metal sudamericano necesitaba referentes que demostraran que no había que mirar hacia el hemisferio norte para encontrar brutalidad bien hecha.
Masacre fue uno de esos referentes y 30 años después de Sacro, su segundo álbum, sigue demostrando que la vigencia no se negocia.
El 19 de junio, los colombianos cerraron su gira Al Sur del Infierno – South American Tour en El Marquee luego de pasar por Comodoro Rivadavia.
Por cuestiones logísticas nos perdimos la apertura de Lepergod, primera banda de la noche. Tres propuestas locales más siguieron en cartel antes de que Alex Oquendo y los suyos tomaran el escenario para cerrar una noche llena de historia.
Expiration subió con una propuesta de death metal pesado y disonante, con esa influencia que recuerda a Nile en algunos pasajes. Las guitarras fueron ganando consistencia a medida que avanzaba el set, encontrando su lugar dentro de una sala que recién empezaba a poblarse.
Sobre la mitad del set, tuvieron un guitarrista de apoyo en algunos temas, sumando peso hasta el cierre de la presentación.
Luego de haberlos visto en varias oportunidades, esta vez la banda tuvo un mejor sonido que aquella noche en El Teatrito y mostró toda su profesionalidad sobre las tablas, llevándose los aplausos de todos los presentes.
Pasadas las 21:15 llegó el turno de Buena Muerte, formación encabezada por dos ex integrantes de Devastación que conocen perfectamente cómo manejarse en este terreno.
"Rebelión de las Putas" fue uno de los temas que más respuesta generó, mientras que "Todo Huele a Muerte" tuvo a Pepe como invitado especial sumándose al micrófono y recibiendo total apoyo.
El Marquee ya mostraba más gente para ese momento, con el clima subiendo de temperatura de manera progresiva.
Una banda con kilómetros recorridos que sabe exactamente cuándo apretar el acelerador.
Dislepsia cumplió el rol de ser la última banda local y demostrar que mantienen esa solidez de una banda que acumula años de trayectoria.
Ramón, encargado de organizar todo el evento, también se subió al escenario para tocar el bajo dentro de su propia producción, algo que solo se entiende conociendo bien la lógica del under.
El set se manejó con canciones directas, sin rodeos, dejando todo listo para el cierre.
La sala, sin llegar a su máxima capacidad, ya tenía una asistencia que hacía justicia al esfuerzo puesto en armar el cartel con una visita internacional.
Quince minutos pasadas las diez de la noche, los colombianos Masacre salieron a escena recibidos con cánticos de un público. Con un repertorio que recorrió parte de su discografía, algunas de las piezas que sonaron fueron "Cortejo Fúnebre", "Ola de Violencia" y "Una Flor Sobre Mi Tumba".
Tocar piezas de hace 30 años con esa brutalidad intacta no es algo que cualquiera pueda hacer, y ellos lo hicieron frente a unas 80/100 personas.
Entre tema y tema, no faltaron los "Carechimba", "Gonorrea" y los "Hijoeputa" haciendo un ida y vuelta con el líder de la banda que seguía el juego.
También hubo espacio para temas más recientes como "La Guerra", que conecta de manera directa con la realidad latinoamericana de estos días.
El cierre llegó con "Death Metal Forever" en donde el pogo y los cánticos de los espectadores iban turnándose para cantar ese estribillo junto a la banda en total conexión.
La banda se retiró del escenario con el deber cumplido, pero muchos nos quedamos a la espera de un bis que nunca llegó. Las luces se prendieron y no quedó otra que emprender el regreso a casa, habiendo disfrutado del metal más podrido.
Una visita con carácter histórica demostrando exactamente cómo debe sonar el death metal en una noche fría con sabor a nostalgia.
Muchas gracias, Ramón, por permitirnos estar presentes en este show, y a Fer Díaz por las excelentes fotos que ilustran esta crónica.
